Bienvenidos a la aldea en la ciudad, la segunda zona peatonal más grande de Viena, con un casco histórico perfectamente conservado e idílicos rincones – y a solo dos minutos del centro de la ciudad. Aquí no hay ruidosas carreteras ni contaminación automovilística, solo románticas callejuelas y un ambiente fascinante tanto en verano como en invierno.
Desde la primavera hasta el otoño puede sentarse en alguna de las terrazas de sus numerosos restaurantes, quedar con los amigos o simplemente disfrutar de la vista. Y en invierno puede visitar uno de los más conocidos mercados de Navidad vieneses, el "Mercado de Navidad de Spittelberg", que por su nivel no tiene rival y que es conocido por la calidad de su arte y artesanía y apreciado por su carácter acogedor. En Spittelberg no se trata solo de diversión.
Se trata también de cultura. El „Teatro de Spittelberg“ ha sido renovado completamente este año y atrae desde marzo a miles de visitantes. ¡Infórmese sobre el programa cultural! En el „Cine de Spittelberg“ podrá ver películas de extraordinaria calidad y en sus alrededores descubrirá la posibilidad de hacer interesantes compras en los pequeños comercios. Le esperan el arte de África, complementos de piel hechos a mano, moda de los diseñadores locales y mucho más ...
Spittelberg fue durante siglos un animado barrio. Todavía hoy evoca a las mujeres de vida alegre que en el monte de Venus atraían a numerosos visitantes a las pequeñas tabernas. Esta parte de la ciudad tiene mucho que contar, incluso si dejamos aparte el Mordgassel (callejón de los asesinatos) y la Leichenhofgasse (callejón del cementerio).
Visítenos, siéntese en un banco bajo un enorme tilo y déjese llevar por la historia de Spittelberg, donde la diversión encuentra a la cultura.